¿Cómo y cuándo empezó usted a cantar? ¿Recuerda cuál fue la primera rueda en que participó?
Yo empecé a aprender a la edad de 13 años, con mi tío José Orlandi Rodríguez. Recién a los 17 años pude integrarme a la rueda de Canto de Aculeo, a cantar por Cruz de mayo. Fue bonito, me recibieron bien. En esos años, los viejos eran delicados y estrictos. Y yo era un cabro chico de 17 años, que tal vez tenía que estar con otros chicos, pero me interesaba mucho el canto así que me metí a la rueda. En esa rueda estaban: Manuel Gallardo, Francisco Astorga, Ricardo Gárate y Antonio Contreras. También estaban Samuel Cornejo, Pablo Cerda, Pedro Yáñez, Cecilia Astorga.
Y mi tío no era egoísta. Cuando mi hermana Daysy decidió cantar, mi tío era el más contento.
Al principio, yo cantaba versos de mi tío, y después fui aprendiendo a escribir. Y a veces no los escribo, sólo los tengo en mi memoria.
¿Cuéntenos alguna anécdota de sus inicios como cantor y poeta?
Si, me ocurrió algo …En esos años, había un poco de egoísmo…Entonces, en una ocasión, estábamos en una plaza, esperando para iniciar la rueda de canto a lo divino … Y empezamos a cantar, ahí mismo en la plaza, y se reunió harta gente a escucharnos. Incluso había periodistas. Y empezamos a cantar un verso por amor. Yo me había aprendido de memoria un verso por amor, que estaba publicado en un libro de versos, recopilados por don Juan Uribe… Y resultó que ahí mismito en la plaza estaba el autor del verso, que me dijo: “Párese ahí, joven. Ud. no puede cantar ese verso, porque ese verso es mío”. Yo, siendo un joven de campo, era muy vergonzoso, y me dio mucha lata la situación. Pero no se me quitaron las ganas de cantar. Y ahora también escribo, tengo mis propios versos, y también canto versos de mi tío u otros que aprendí en el cuaderno de mi abuelo.
Cantamos para Dios, no para la gente… ¿Significa esto que "todo vale"? ¿Tenemos “permiso” para desafinar, perder el ritmo y presentarnos a la rueda sin prepararnos?
A Dios tenemos que entregarle lo mejor que tenemos, y Él lo va a recibir bien.
No es necesario tener “excelencia musical”, pues no hay una normativa estricta en ese sentido … Por otra parte, tenemos que estar preparados. Y adecuarnos al fundado que se está cantando. Por ejemplo, si estamos cantando en una novena, y el fundado es por Virgen del Carmen, tenemos que respetar eso, y cantar ese fundado. En Aculeo, los viejos son estrictos. Y cantamos con un solo tocador, de memoria. Si después alguien echa una miradita al verso escrito, o tal vez cambia un poco la melodía, bueno, no sería tan grave. Pero el fundado se respeta. Y no usamos atriles ni cuadernos visibles.
Una vez yo fui a Lourdes, y un cantor (que se tenía por buen Cantor) apoyó el cuaderno en la imagen de la Virgen … Imagínese.
En su video youtube “Cruz de Mayo de Aculeo” Ud. menciona que existe un “modo de vida” ligado al Canto a lo Divino … ¿En qué consiste ese modo de vida? ¿Cuáles son los valores que lo guían y las prácticas que lo sustentan?
Le voy a responder con una cuarteta:
En esta vida prestada
el buen vivir es la llave.
Suele salvarse el que sabe,
Y el que no, no sabe nada
Entonces, en eso estamos, tratando de aplicar las enseñanzas recibidas. Siendo católico, apostólico y romano, quiero vivir de acuerdo con esa sabiduría que nos dejaron los mayores. Y aterrizado a la vida diaria, esto consiste en: ser buen vecino, ser buen compañero con la señora, ser buen padre, buen amigo. Dar la mano si alguien lo necesita. De repente, yo dejo de hacer mis cosas, por ayudar a alguien que necesita ayuda. Porque es muy importante ayudar a otro, si tengo la oportunidad.
¿Qué entonaciones y afinaciones son propias de su zona? ¿Podría detallarnos características de cada una?
Las tres afinaciones más usadas en Aculeo son: la Españolita, la Común por Dos y la Común por Tres. No puedo decirle cómo van las cuerdas en cada una, porque yo no afino por música. Pero si me pasa una guitarra puedo afinarla en cualquier afinación, de “pura oreja”.
Y las entonaciones que más usamos son:
La Repetía o Aculeguana: esta es muy buena para aprender, y para practicar los versos, porque tiene las sílabas muy macadas. Si hago un verso, con ésta ensayo y veo si queda bien o si sobra o falta alguna sílaba.
La Arrogante que se usa para cantar versos autorizados, es decir del Antiguo testamento o de sabiduría.
La Salomónica ésta es un poco “lamentadita”, y se usa para cantar versos por el rey Salomón También se podría usar para otros fundados, pero de preferencia, la usamos para el rey ,
La Tres Puentes: ésta es un poco más libre y alegre. La usamos para versos por travesura
La Larga: ésta es más arrastradita. Suele usarse para cantar por Angelito.
La Secundina es variante de la Arrogante, es más alegre, y podemos usarla para cantar por Nacimiento o Creación.
Me entendiste Sí: Ésta la ocupo para cantar versos por sabiduría o proféticos
Y finalmente, voy a mencionar La de los Rinconcillos. Esta la empezó a componer mi tío José Orlando, pero no alcanzó a completarla. Después que él falleció, yo la terminé y la uso para versos proféticos.
Esto que digo, no es una ley estricta. Se va dando naturalmente, que según las melodías (más alegres o más tristes, más rápidas o lentas), como que se sienten más apropiadas para un fundado determinado.
¿Qué ventajas y desventajas tiene el pertenecer a una tradición familiar en el Canto? Y por otra parte, qué ventajas y/o desventajas tendrían los cultores sin esta tradición familiar?
En mi caso, la ventaja ha sido que me crié dentro del canto, y por eso agarré buen oído, para aprender las melodías de mi zona y también para aprender otras, de otros lugares. La “contra”, o mejor dicho, la responsabilidad sería que tengo el compromiso de mantenerlo, preservarlo y entregarlo, tal como lo recibí. Cuando falleció mi tío José Orlando, otro tío me dijo: “Te vai a tener que poner este sombrero, Gallo, porque tu tío cantor ya falleció” … Y hasta el día de hoy-gracias a Dios-aquí tengo el sombrero, bien puesto, y lo afirmo, pa que no se me vuele.
Yo pienso que, a todos los cantores, por algún lado les llega la veta del canto. De repente en la familias no se conversa lo que hacía el abuelo o el bisabuelo. Me ha tocado, que a algún joven le llama la atención el canto, y se acerca a mi para que le enseñe … Y me ha pasado que llega el joven, resulta que yo conocía al abuelo, y me toca decirle al joven: “Mira, ésto hacía tu abuelo” … Por algún lado nos llega “el gen del canto”.
Además, ahora los jóvenes son muy re- habilosos, y existe harta información circulando …Están los cantores y las entonaciones al alcance de la pantalla. Lo único malo de esta manera de aprender es que se pierde la parte emocional, el abrazo fraterno que le damos a los cantores nuevos, cuando llegan por primera vez a nuestra rueda.
Cristián y Deysi Mardones Rodríguez.
¿Qué consejo nos daría usted a nosotros los principiantes?
Que nunca dejen la línea del aprendizaje. Que nunca digan “yo ya sé cantar” … porque nunca se deja de aprender, cada día trae una nueva enseñanza. Por mi parte, yo siempre tengo la intención de seguir aprendiendo, porque, como decían los viejos “El saber no ocupa lugar”.
Además: “Cantar es una cosa. Saber cantar es otra. Y hacerlo bien, otra”. Y a cada canto que usted vaya, volverá con algo nuevo a su casa.