Fotografía por Marcos Pérez
Fotografía por Marcos Pérez
El Príncipe Espirituoso viene de la luthería Cormatches (s. XIX-XX), por lo que su matriz es decimonónica. Sus maderas incluyen pino Oregón, palo de rosa, alerce y ébano. Tiene clavijas de violín. Está afinado en LA con metal salvo cuatro bordonas de nylon de alta tensión. Sus ordenanzas se agrupan en 5, 6, 4, 3 y 3 más los diablitos; las tres primeras con tres octavas, otra con dos y una con tres cuerdas iguales. Luce marquetería y conchaperlado. Además de los alfanjes, lleva el lucero, la flor de loto y el escudo nacional.
Santos Rubio me enseñó a mantener la afinación echando un trago de aguardiente por la boca y en la pala, por lo que lo llamé “Espirituoso”; pero cuando lo mejoró el maestro Alejandro Madera (†2021) con un puente más bajo, cejuela, conchaperlas faltantes y rebarnizado, se refería a él como “El Príncipe”. Nada más espiritual que lo humano ni más humano que el impulso a cantar el aliento providencial de la vida.